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Escudos antidisturbios

Los escudos antidisturbios forman parte del equipo necesario de las fuerzas policiales para enfrentar y contener situaciones de gran violencia física (motines, protestas, etc.). Deben ser ligeros, pero resistentes a altos impactos (golpes, piedras, balas) y de un tamaño adecuado.

Todo el equipo de la policía antidisturbios está diseñado para proteger al máximo a la persona que lo lleva puesto, con el fin de garantizar su seguridad en escenarios donde la violencia puede estallar fácilmente.

Este equipo que llevan las fuerzas policiales y antimotines de los países está formado por cascos, porras, gas pimienta o lacrimógeno, escopetas de bolas de goma, guantes, rodilleras, chalecos, botas y escudos antidisturbios.

Cómo son los escudos antidisturbios

La mayoría de los escudos antidisturbios se fabrican en policarbonato resistente a los golpes e impactos, y muchas veces son transparentes, aunque hay modelos totalmente negros. El grosor oscila entre los 4 y los 6 mm.

El tamaño varía, por supuesto, dependiendo del tamaño de la persona que lo lleve, pero siempre considerando que debe cubrir desde la cabeza hasta las rodillas.

Están diseñados para resistir impactos de golpes, pero no necesariamente de balas, aunque en los últimos años se han incorporado a los escudos antidisturbios cierta protección balística contra balas de menor velocidad, provenientes de escopetas o pistolas.

Su forma es típicamente rectangular o redonda, cuya longitud se sitúa entre los 91 y 122 cm; el ancho es variable. Cuentan con una forma ligeramente cilíndrica que los hace más ergonómicos.

Por otra parte, tienen mangos que pueden ser de metal o de plástico reforzado que se adhieren al policarbonato con ojales o con pegamento.

Estos mangos están colocados de forma tal que el usuario pueda sostener el escudo con un brazo, y cuentan con una protección adicional allí donde descansa el antebrazo. El brazo donde se coloca es el no dominante y se sostiene en un ángulo ligeramente hacia adentro, con el fin de desviar objetos.

Algunos modelos tienen compartimentos para guardar un arma no letal o un bastón o porra, y otros están diseñados para ajustarse con otros escudos antidisturbios a cada lado, y de esta forma presentar una pared de escudos que proteja más eficazmente.

Generalmente, los escudos antidisturbios son considerados como arma defensiva, pero en ocasiones son utilizados como arma ofensiva, sobre todo los escudos eléctricos, que generan una descarga sobre quien entre en contacto con ellos.

Qué tener en cuenta al adquirir escudos antidisturbios

Lo primero, el material. Debe ser muy resistente y de preferencia con resistencia a proyectiles.

Por otro lado, tener una buena visibilidad, y por ello es que el policarbonato es transparente. Los escudos oscuros suelen presentar una pantalla a la altura de los ojos del portador que le permite ver a su alrededor.

En cuanto a los agarres, hay escudos antidisturbios que se agarran con una mano o con las dos; el primero ofrece mayor libertad de movimientos y el segundo es mejor para reducir a los atacantes.

En todo caso, hay que fijarse en que el agarre y la forma del escudo sean ergonómicos, de tal forma que reduzcan las incidencias de los impactos sobre las articulaciones del brazo.

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